Segunda Lección de Freyja: La Belleza de lo que te Rodea se Refleja en tu Interior. enero 25, 2010
Posted by saevor in Devociones diarias, Personal, Vanir.Tags: Personal, Vanir
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No es necesario tener un hogar extremadamente pulcro y ordenado, pero si el sitio en el que te encuentras te hace sentir bien, si te rodeas de cosas bellas y agradables para tÃ, eso se reflejará también en tu mundo interior, en tu espÃritu, y te ayudará a encontrarte mejor con todo lo que hagas.
Con esto aprendemos a prestar atención a lo que hay a nuestro alrededor, sin obsesionarnos tampoco, que no es cuestión, sino más bien a buscar el equilibrio de lo que nos gusta mirar y que nos hace sentir bien con nosotros mismos y lo que hacemos. Aunque es importante dedicar tu tiempo a ordenar y arreglar tu casa, los pequeños detalles son lo que realmente importan: un pequeño jarrón con alguna flor bonita, libros ordenados por materias, cuadros que vistan bien las paredes o que por lo menos te guste mirar y te hagan sentir a gusto….
Todo lo que nos rodea es importante para tener un buen equilibrio interior, que será lo que nos lleve realmente a avanzar en nuestra búsqueda espiritual, y nos ayudará a mantenernos de este modo. Si no te encuentras a gusto con tu casa (o tu oficina, porque ésto se puede aplicar también al lugar en el que trabajas), no vas a estar a gusto tampoco con algunas de las cosas importantes en tu vida, ya que lo que te rodea te ayuda a evolucionar del mismo modo que lo que puedas aprender en los libros.
Como digo, no es necesario que tu casa esté impoluta, sino que simplemente con que sea bonita a tus ojos, agradable para tÃ, es más que suficiente.
Lo que nos intentan transmitir realmente estas lecciones es que debes sentirte bien contigo mism@ y lo que te rodea, ya que eso se refleja en tu interior, en lo que haces y en cómo lo haces. Si no te encuentras bien con algo que está Ãntimamente vinculado a tÃ, como tu aspecto o el de tu hogar, las cosas que hagas estarán en cierto modo dominadas por esa desazón y harán que tu práctica mágica y tu espiritualidad se vean, en cierto modo, dañadas por ello.
Primera Lección de Freyja: Cuida tu Cuerpo, Cuida tu EspÃritu diciembre 11, 2009
Posted by saevor in Devociones diarias, Personal, Vanir.Tags: Personal, Vanir
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Trabajando con Freyja, llegas a aprender sus pequeñas reglas para llevar una vida agradable y llena de sus favores. En mi caso, ha ido dándome esas lecciones poco a poco (aún estamos con ellas, ¡para qué nos vamos a engañar!), para ir cambiando algunos hábitos, creando un nuevo estilo de vida que me favorezca y me ayude a sentirme mejor y más equilibrada en todos los aspectos de mi vida.
La primera lección que aprendà de Freyja ha sido algo muy simple y que no debÃa de ser olvidado nunca: Cuida tu cuerpo para cuidar a tu espÃritu, ya que sin un cuerpo que se sienta bien no es posible llegar a tener un espÃritu que encuentre su Camino correctamente.
Comenzamos pues todos los dÃas por algo tan simple como cuidar la ducha diaria y el arreglo personal en esos momentos. Ser consciente de que el agua te limpia cada poro de la piel y se lleva no sólo la suciedad visible, sino también las tensiones acumuladas (de ahà las duchas o baños relajantes). Echarse una crema corporal se convierte entonces en todo un ritual de masaje, igual que la limpieza de la piel de la cara se transforma en algo que ilumina el rostro, o simplemente lavarse los pies y aplicar crema hidratante con un masaje en ellos se convierte en reflexoterapia básica y que hace que todo parezca ir mucho mejor.
Elegir la ropa que vas a ponerte, no debe ser algo que te agobie -no hay que pararse tampoco horas y horas ante el armario-, hay que vestirse sintiéndose bien con todo lo que lleves puesto, no importa que sea ropa elegante o un simple chandal, si estás convencid@ de que esa ropa es la adecuada para ese momento. Cualquier cosa que lleves, cualquier adorno o complemento, serán entonces significativos y harán que te sientas mucho mejor.
Con estos simples momentos puedes mejorar enormemente el modo en que te ves y el modo en que te ven los demás. Y si te sientes bien contigo mismo, tu espÃritu se libera de muchas cargas y hace que la relación con el mundo espiritual sea mucho más fluida y cómoda.

